El agotamiento, las preocupaciones, las criticas. El estrés.
Los días transcurren y a veces ni nos damos cuenta. ¿Por qué? Porque en el mundo de Alicia nunca pasa nada, ¡Excepto: que los médicos dañan más al intentar curar, los periodistas mienten para procurar no herir, los drogadictos se entregan para tener que morir, las monjas se enamoran para poder sobrevivir, los profesores enseñan para su bienestar, los artistas crean criticando para lidiar con la realidad, los conductores se accidentan para aprender enseñando, la policía es sobornada para dar de comer, la familia castiga para cohibir, los esposos se casan para separarse, los abuelos regañan para omitir su juventud, la responsabilidad existe para asustarnos, el trabajo se hizo para envidiarnos, el respeto nace para ser hipócritas, las manzanas se comen para pecar, los hermanos están ahí para pelear, las palabras sirven para intolerar, los sentimientos están para ocultarse, la rebeldía se creó para avanzar, las reglas se hicieron para romperlas, la vida está para intentar vivir un poco más allá de la muerte y los estudiantes estudiamos para olvidar!
En ese mundo los títulos, el nombre, el apellido, la edad, el género, las incapacidades, la figura, el color de la piel, la nacionalidad, el genio, la etnia y una imágen es lo que nos hace diferentes los unos a los otros.
¡Atención! Lector, el anterior lugar que le acabo de describir es el mundo de Alicia.
Ella, hagan de cuenta tiene unos tres años de edad, (en ese mundo la edad se mide por el capital) los ojos rimbombantes, la sonrisa atascada, la nariz como un árbol, la espalda en forma de dinero, los pies son ladrillos, la voluntad de gallina y el pensamiento capitalista.
Tengo la esperanza de que los lectores hayan tenido la suficiente imaginación para tocar a Alicia, porque afortunadamente nuestro planeta tierra, no es así.
Sin embargo, Alicia siendo consciente de su viscosa realidad abandono su Landia para no olvidar soñar. Lo extraño era que cuando soñaba lloraba, ella solo quiere un mundo donde nadie pueda y nadie deba vivir sin amor.[1]
Afortunadamente nuestro mundo aún no es así (yo guardo la esperanza). Sin embargo no cabe duda de que cada vez nos parecemos más a aquel lugar que solo nos refleja críticamente y de igual manera el espejo nos dice la ¡verdad!, pese a que en este mundo, en este país, en los trabajos, en las universidades y en todos los colegios no se pueda hablar porque el que habla lo “matan” por decir la verdad. Es innegable.
Yo ya me siento realmente agotada de tener que lidiar con mentiras aunque sepa que son necesarias para sonreír…. ¿Falsamente? Yo ya no quiero ser un número para la sociedad, quiero ser un ser humano porque aunque nuestra raza sea algo caótica. Tal vez existamos para no solo morir.
“Los locos no se hicieron solos”—
“Lo que conocemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano”- Isaac Newton.
Anónimo
[1] Fito Paez-El amor después del amor.
Colegio Cambridge.... ja!
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